Reciclaje de mascarillas: cómo y dónde hacerlo

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Por desgracia, es muy frecuente ver abandonadas mascarillas en las vías públicas y los espacios naturales. No deshacernos correctamente de este instrumento de protección contra la propagación de enfermedades infecciosas como el Covid-19 pone en riesgo tanto la salud de otras personas como el medioambiente. Conocer su composición nos ayuda a entender la necesidad de observar un protocolo correcto a la hora de deshacernos de ellas tras su uso. Por estas razones, trataremos sobre el reciclaje de mascarillas y de cómo y dónde hacerlo

¿Se pueden reciclar las mascarillas?

Es frecuente ver imágenes de mascarillas hundidas en el fondo de los océanos, hecho preocupante por la enorme cantidad de ellas que son necesarias para combatir los contagios por Covid-19. Este hecho ocurre porque no se ha procedido a su desecho adecuadamente y el viento o las lluvias las arrastran hasta las costas y alcantarillas, terminando en el mar. No obstante, el material con el que están elaboradas las mascarillas determina en mayor o menor medida su impacto en la naturaleza y por ello, existen unas recomendaciones generales sobre cómo se deben desechar y otras cuestiones generales relativas al reciclaje de mascarillas y guantes

Existen varios tipos de mascarillas desechables. Las FFP2 y las quirúrgicas están fabricadas normalmente en polipropileno, material realizado a partir de hidrocarburos y cuya descomposición en la naturaleza lleva aproximadamente unos 500 años, hecho de gran impacto para los océanos y los ríos. ¿Se pueden volver a usar las mascarillas? Solo las mascarillas fabricadas bajo la norma UNE 0065 cumplen con los requisitos para su reutilización y no siempre son las más recomendadas para prevenir contagios en caso de estar pasando la enfermedad.  

¿Dónde reciclar las mascarillas?

Si bien las mascarillas desechables no son consideradas como parte de un EPI o equipo de protección individual, el mejor lugar para deshacerse de ellas es verterlas en un contenedor de residuos sanitarios, cuyos restos reciben un tratamiento adecuado al igual que ocurre con los residuos de los hospitales y laboratorios. No obstante, no siempre es posible disponer de uno de estos lugares para ello. En este sentido, las autoridades sanitarias recomiendan tirar las mascarillas primero en un lugar seguro durante al menos 24 horas. El Ministerio de Sanidad recomienda  hacerlo en un contenedor hermético con pedal en cuyo interior colocaremos una bolsa que pueda cerrarse herméticamente. Con esta medida evitamos que ocurran accidentes inesperados o las personas encargadas de la gestión y tratamiento de los residuos pueda contagiarse. Tras este período de tiempo, las mascarillas deben siempre depositarse en el contenedor llamado fracción resto, es decir, el contenedor donde no se recogen los residuos de manera separada o también denominado contenedor gris. En aquellas localidades que cuentan con un quinto contenedor para la materia orgánica, jamás se debe tirar la mascarilla en él. 

¿Cómo tirar las mascarillas?

De la misma forma que las mascarillas ni guantes nunca deben arrojarse al contenedor destinado al reciclaje de residuos orgánicos, tampoco deben depositarse en bolsas de basura para el reciclaje. Es decir, las mascarillas y los guantes no son envases por lo que nunca han de acabar en el contenedor amarillo, especialmente por el riesgo para la salud que esto significa. 

A pesar de que no es posible realizar el reciclaje de las mascarillas y no es frecuente el acceso a contenedores sanitarios dónde hacerlo, siempre es posible contribuir a su correcta disposición. Asimismo, es conveniente cortar las tiras elásticas para que, en el caso de acabar en el mar, no se conviertan en una trampa para los animales marinos.