¿Cómo ahorrar dinero con el compostaje de proximidad e in situ

Nuestra experiencia desarrollando proyectos de instalación de mini plantas de compostaje de proximidad e ‘in situ’ – automáticas y controladas desde la nube –  y recientes estudios, coloquios… están demostrando que la práctica de compostaje comunitario en origen es una solución eficaz para la gestión de residuos orgánicos.

Tanto es así que quienes ya han apostado por esta sostenible y circular práctica – Ayuntamientos, empresas, comunidades de vecinos, consorcios de residuos, supermercados, colegios, etc. –  están beneficiándose de notables mejoras medioambientales, sociales y económicas en su entorno.

A finales del pasado año, Joseba Sánchez y Carlos Pérez, expertos en gestión ambiental y de residuos, ofrecieron una interesantísima charla organizada por Club FARO, donde quisieron destacar los enormes beneficios que supone acortar las distancias a la hora de procesar los residuos.

La gestión de residuos orgánicos “debe realizarse lo más cerca posible” del lugar en el que éstos se generan. Pues, entre otros beneficios, al eliminar el transporte del proceso de gestión de los biorresiduos, estamos reduciendo nuestra huella de carbono y ahorrando costes en la gestión a las “arcas municipales”.

Carlos Pérez, asesor del Plan Revitaliza de la Diputación de Pontevedra, aseguró que, con el compostaje, se puede llegar a reducir un 50% la partida presupuestaria destinada al tratamiento de residuos. Como ejemplo, expuso los resultados del proyecto piloto llevado a cabo en el Concello de Vilaboa, que “ahorró 23.000 euros en 2017” y se preveía llegar a los 80.000 en 2018.

Otro ejemplo es el desarrollado, recientemente, por nuestros compañeros de Berca Brand en el madrileño Ayuntamiento de El Boalo-Cerceda-Mataelpino. Se trata de un proyecto compostaje comunitario ‘in situ’ pionero en la Comunidad Autónoma de Madrid – enmarcado en la estrategia “Residuos cero” de dicha localidad – que, mediante la instalación de una compostadora automática Big Hanna,  les “permitirá compostar los biorresiduos recogidos de forma selectiva en el municipio de una forma automática, rápida, controlada y sin la menor interacción exterior, libre de olores, insectos, aves y otros inconvenientes que suponen los sistemas tradicionales”. Reduciendo así hasta un 90 % los residuos orgánicos en compost.

Pensar globalmente, actuar localmente

Todo ello, demuestra que si más Ayuntamientos y Administraciones territoriales se sumaran y fomentaran este modelo de gestión – compostaje de proximidad e ‘in situ’ – en sus respectivos territorios (p. ej. en municipios, polígonos industriales, colegios, etc.), se reducirían de forma inmediata y significativa los gastos y las emisiones de CO2 derivadas de estos procesos a nivel global. Además, se obtendría valioso compost que podría ser empleado, por ejemplo, como abono en el propio territorio (zonas ajardinadas, huertos urbanos…). 

Este modelo de compostaje es extensible a empresas de todo tipo (industrias, hoteles, zoos, etc.), así como a instituciones públicas y privadas de cualquier índole (colegios, hospitales, cárceles…).

Desde LEANpio te proponemos volver a los orígenes y descentralizar la gestión de residuos orgánicos de tu comunidad y/o lugar de trabajo para ayudar a mejorar nuestro planeta. El objetivo es acercar el tratamiento a los lugares de producción mediante el compostaje Big Hanna para contribuir de forma activa a un desarrollo sostenible, cumplir con los objetivos 2020 y alcanzar una economía circular y verde.

Si estas interesado en conocer más sobre la tecnología Big Hanna, no dudes en contactar con nosotros. ¡Estamos deseando escucharte!

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