¿Qué es la economía circular?

2018-02-15T16:10:38+00:00febrero 15th, 2018|economía circular, LEANpio|

En qué consiste la economía circular

Nuestro actual modelo de producción, consumo y gestión de recursos es un modelo de economía lineal. En el sentido en que primero producimos elementos, luego los usamos, y posteriormente los desechamos. En definitiva, para entenderlo piensa en el clásico: crear, usar y tirar.

Este modelo que simplemente tiene miras en el corto plazo, está quedando completamente obsoleto por muchos motivos. El principal, este modelo de producción está provocando estragos irreparables en la naturaleza y en el ecosistema del planeta Tierra. Pero no sólo eso, es un modelo que no tiene ningún futuro ya que pasa por agotar los recursos naturales, por lo que en poco tiempo no tendremos materias o recursos para poder seguir produciendo aquello que necesitamos.

Una de las primeras veces que se empleó el término de “economía circular” fue en 1980 en un artículo de Pearce y Turner. Y se popularizó en mayor medida en el año 2012 cpn la publicación del artículo: Hacia la economía circular, racionalidad económica y de negocios para una transición acelerada.

Las implicaciones de este informe fueron muy importantes ya que no sólo apuntaban los beneficios evidentes para la naturaleza y el medio ambiente, sino que también las ventajosas implicaciones para la producción y las economías internacionales. Por ejemplo, para Europa, se preveía un ahorro de más de 630 millones de dólares en 2025 si empezaban a aplicarse medidas de economía circular.

En algunos países como Alemania o China, la economía circular ya es operativa y está legislada desde hace unos años.

Pero entonces, ¿Qué es la economía circular? Pues volviendo a la definición anterior de sistema de producción lineal, la economía circular lo que pretende es romper esa cadena lineal que lo único que provoca es la escasez de materias primas y recursos de cara al futuro.

Así que el obsoleto modelo de producir, usar y tirar; es sustituído por un modelo en el que intentamos producir lo realmente necesario para nuestra sociedad, llevando especial cuidado en el agotamiento de los recursos; posteriormente volver a usar los elementos que podamos para evitar de este modo generar residuos innecesarios. Es decir, pasamos a un modelo circular en el que cada recurso no acaba como residuo sino que vuelve a comenzar en el proceso de producción y consumo.

Este modelo en definitiva, se fija en las propias características de la naturaleza. Si lo piensas bien, la naturaleza no genera residuos sino que todo lo que no necesita lo utiliza para otras cosas. Cada cosa, elemento u organismo en la naturaleza cumple su función, y lo que puede ser considerado como un residuo por un organismo, es reutilizado por otro.

Por supuesto, el modelo de economía circular no fija sus miras únicamente en el corto plazo, también lo hace en el medio y largo plazo, garantizando la estabilidad y durabilidad de los ecosistemas.

Y como decíamos al principio de este artículo, las ventajas de la economía circular, no solo pasan por el medio ambiente sino que también tiene beneficios económicos para las organizaciones y empresas.

Al reutilizar algunos elementos, los costes de producción se reducen drásticamente, lo que implica poder generar productos a menor precio y por lo tanto poder reducir el precio final de bienes y servicios de consumo, por poner un ejemplo.

De este modo, los productos no son abandonados al terminar su vida útil, sino que se convierten en algo nuevo del que podremos sacar provecho, tal y como hace la naturaleza cada día.

Obviamente, no siempre se podrán reutilizar todos los productos o elementos. Por ejemplo, algunos productos como baterías, artículos de electrónica no siempre son reutilizables. La economía circular aboga entonces por intentar separar la mayor cantidad de elementos reciclables y reutilizables, y lo que no se pueda reutilizar habrá que convertirlo en un residuo definitivo, pero lógicamente de una manera sostenible y respetuosa con el medio ambiente.

Como vemos, la economía circular, está basada en los principios de retroalimentación de la naturaleza, y tiene otras muchas implicaciones: mejor uso de los productos, cambio de los combustibles fósiles por energías renovables, cambio en los modelos de producción de las fábricas y empresas, aprovechamiento de cualquier otro tipo de componentes o productos que puedan ser reutilizados, consumo de los elementos realmente necesarios, alargamiento de la vida útil de los productos y materias primas, aumento de la resiliencia, concieciación de la sociedad, respeto por el medio ambiente.

Desde Leanpio, ofrecemo soluciones concretas para aprovechar las ventajas de la economía circular. Por ejemplo la autogestión de residuos orgánicos in situ mediante el compostaje BigHanna, que nos permite contribuir de forma activa a un desarrollo más sostenible.

O con las bolsas de barusa Longopac, una bolsa de basura continua que permite optimizar la gestión de residuos y mejorar el ambiente laboral de los profesionales. Se trata de una interminable bolsa extremadamente fina y resistente de polietileno de 3 capas, también disponible en bioplástico y compostable (material 100 % convertible en abono). Longopac deja una huella de carbono 3 veces menor que las bolsas de basura convencionales (LCA Life Cycle Analyse). Los intervalos flexibles de cambio reducen el consumo de plástico.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies